Revista
Desafíos - Buenos Aires, julio 31 de 2006
Se
reitera la excusa del terrorismo:
Como bien lo hemos experimentado los argentinos en nuestro propio cuerpo,
el terrorismo es la excusa de la derecha y todos los reaccionarios para
justificar el uso de la violencia, imponer el miedo y así sojuzgar
a los pueblos. Esto no niega la existencia del terrorismo que muchas
veces resulta funcional al imperio.Pero
la verdadera naturaleza de los EEUU y sus socios en el mundo se pone
al desnudo porque abusan de las bombas para destruir un enemigo infinitamente
más débil. Hoy, con la excusa de recuperar dos soldados
israelíes capturados por la resistencia desatan una guerra contra
el Líbano. Ayer nomás EEUU invadió Irak con la
excusa de destruir un arsenal 'terrorista' que luego se demostró
que nunca existió. Y poco antes habían desatado la Guerra
de las Galaxias para apagar a un pueblo pobre como Afganistán.La
política de la derecha sionista israelí es de corte hitleriano:La
política de ocupación israelí siempre se sostuvo
por la violencia, desconoció los derechos del pueblo palestino
y en pocas décadas ha desatado sucesivas guerras, desbaratando
incluso los intentos más moderados que los palestinos han ensayado
para gobernar su propio suelo. Así sabotearon –asesinato
de Rabín mediante- el gobierno de Arafat y la OLP. Ahora nuevamente se han sobrepasado, justificando con hechos concretos
a quienes afirman que la política de la derecha israelí
es de neto corte hitleriano. Por ello excitan los sentimientos guerreristas
en su pueblo, estimulan el odio y no vacilan en generar racismo, cuya
monstruosidad los mismos judíos experimentaron. ¿EEUU vá por Irán? Israel no está solo en esto y es posible que ni siquiera sea
el responsable principal. La agresión israelí no sería
viable ni posible si no contara con el visto bueno, la anuencia y el
beneplácito de Bush y su camarilla agresiva y expansionista.
EEUU está empantanado politicamente en Irak: es una guerra que
nunca podrá ganar, lo ha aislado crecientemente de Europa y el
único aliado que ha logrado, el gobierno títere iraquí,
no es confiable por sus tibias simpatías con Hezbolá.
Pero, como no están dispuestos a retirarse, redoblan la apuesta
y van por Irán, el hueso más duro de roer en Medio Oriente.
¿Es mera coincidencia, una casual “convergencia”
provocada por Israel o se trata de una siniestra y desesperada estrategia
norteamericana? EEUU e Israel, enemigos de la paz en el mundo, juegan con fuego: Los
EEUU mantuvieron a Medio Oriente -desde la época de la guerra
fría hasta la actualidad- en guerra, abierta o virtual. En una
época, desarrollaban la llamada política de “ni
guerra ni paz”, siempre al servicio de una estrategia de ocupación
militar de la región, con soldados, bases, portaaviones, misiles,
con toda la importancia que merece el abastecimiento petrolero, llave
de su propio consumo y del control del aprovisionamiento europeo. Si atacan a Irán incendiarán el Oriente, acercándonos
a la terrible realidad de una guerra nuclear. La derecha israelí
atiza el fuego con irresponsabilidad. La misma que Bush ha mostrado
hasta acá. La globalización no funciona ya por medios pacíficos:
En realidad, no es la guerra de Irak lo que ha fracasado. Es la globalización
que, gestionada hasta ahora por la política neoliberal, no logra
resolver su crisis. La ilusión de la unipolaridad hegemónica
que entusiasmó a los teóricos norteamericanos se ha desvanecido
y no han logrado estructurar un modelo alternativo, un nuevo paradigma
que de aliento a la pax americana. El equilibrio bipolar de
antaño cayó con el Muro de Berlín. Ahora, nuestra
única perspectiva es alentar un mundo multipolar, para hacer
fracasar el camino de la guerra y defender la paz. Es también
en esa dirección en que se encaminan los pasos de los presidentes
latinoamericanos, en la comprensión de que sin impedir la hegemonía
norteamericana no hay destino para nuestras naciones y nuestros pueblos.
Movimiento
por la Defensa de los Derechos del Pueblo - MODEP
Junio de 2006 |